El día antes de que el Oviedo ascendiera a Primera, el exportero del equipo Esteban Suárez estaba dando un paseo en bici cuando le llegó un mensaje de Veljko Paunovic, el entrenador del conjunto asturiano. Le mandó una foto de la plantilla de la 2000-01, donde aparecían ellos dos, Víktor Onopko, Oli y el técnico Radomir Antic, entre otros. Fue el año del descenso a Segunda y el inicio de la caída a los infiernos del club. “Junto a la imagen, me escribió que eso [el intento de regreso a la élite] iba también por todos lo que estábamos esa temporada. Sé que envió lo mismo a otros”, afirma por teléfono el exmeta, con más de 250 partidos con el cuadro astur. Horas más tarde, cumplido el objetivo, Paunovic, un tipo muy serbio que habla con las tripas, aseguró que había “reparado un daño emocional que iba más allá de lo deportivo y profesional”.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *