Caras largas en el garaje, aspavientos en pista y otro resultado descorazonador en la tabla de tiempos. Ese fue el bagaje de Pecco Bagnaia en el estreno del circuito húngaro de Balaton Park el viernes, donde terminó decimocuarto a más de siete décimas de su compañero de garaje y líder del certamen, Marc Márquez, y último de la tropa de Ducati. El resultado en los entrenamientos le obliga a pasar por la repesca en la cronometrada de este sábado y subraya por enésima vez esta temporada la frustración que abruma al tricampeón del mundo italiano. Buque insignia de Ducati en los últimos cursos, además de su piloto más prolífico a nivel de títulos (2) y grandes premios (30), el astro turinés no reconoce fallos propios en su incapacidad para replicar el rendimiento del octocampeón español sobre el asfalto.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *