La relación entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton ha pasado por distintas etapas desde que se conocieron, en 2007, el año en que el británico debutó en la Fórmula 1 con McLaren y como vecino de taller del asturiano, que llegaba de coronarse dos veces con Renault (2005 y 2006), y como la referencia de la parrilla. Nadie podía imaginarse que aquel tímido chaval de Stevenage, el primer piloto negro en la historia del certamen iba a ser capaz de desquiciar al bicampeón español, con quien se las tuvo tiesas a lo largo de toda la temporada hasta el extremo de regalarle prácticamente el título a Ferrari y Kimi Raikkonen.

