Salvo Max Verstappen, que lucía una media sonrisa de satisfacción, <strong>casi nadie celebraba nada tras la Clasificación del Gran Premio de Bélgica.</strong> Una penalización por cambio de motor relegaba al líder del Mundial a la 15ª plaza de la parrilla, pero suyo era el mejor tiempo y vaya registro: seis décimas mejor que el conseguido por Sainz que fue segundo.

