El Manchester City sustituyó la molicie temperamental de Kevin de Bruyne por la hiperactividad garbosa de Tijjani Reijnders. La presentación del volante holandés en la Premier, en campo del Wolverhampton este sábado, fue un éxito. Dio dos pases de gol y protagonizó la jugada del 0-1 con una conducción elegante por el carril central que acabó precipitando el gol de Haaland. Se abrieron así, con música prometedora, los portales de una nueva era para el equipo hegemónico en Inglaterra en la última década, ahora sometido a una regeneración, y para su entrenador, Pep Guardiola, que se interna en un territorio extraño.

