El Mundial de MotoGP regresa al ruedo después de tres semanas de parón y un solo interrogante sobre la resolución del campeonato. El quién y el cómo parecen bien claros, y la única pregunta sin respuesta todavía es el cuándo. Marc Márquez comparece al GP de Austria en su mejor momento personal y profesional a los 32 años, líder con 120 puntos de ventaja sobre su hermano Álex y 168 sobre Pecco Bagnaia, su compañero de garaje, en la temporada que él mismo marcó en rojo para su gran reconquista. Después de un lustro que se complicó por las lesiones y una profunda crisis deportiva con Honda, la fábrica de su vida, se ha subido a la mejor moto de la parrilla y ha arrasado. Hasta él, siempre cauto tras haberlas visto de todos los colores en la categoría reina, reconoce que su noveno título está muy cerca. “Empezar con esta ventaja la segunda parte del campeonato significa que solo yo puedo perder el título”, esgrime desde la atalaya.

