Fue el gran triunfo de un equipo que todavía es pequeño. El Manchester United volvió a sumar tres puntos para acabar de rehacer su mal inicio de temporada. El nuevo alivio, la segunda victoria consecutiva, llegó en Southampton en plenas obras, con el club enfocado al mercado y en el estreno de Casemiro, que saltó al campo para disputar el último cuarto de hora y achicar espacios y balones ante el empuje de un rival que le sometió durante bastantes minutos. Mereció más el Southampton, físico, vigoroso, atrevido. Pero ganó el United con un gol de Bruno Fernandes en el inicio de la segunda parte.

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