El amistoso entre el Betis y el Como acabó en escándalo tras una monumental pelea justo antes del descanso. Todo empezó con dos duras entradas del equipo italiano, que encendieron los ánimos entre los jugadores. La tensión estalló cuando Álvaro Vallés empujó a un rival al intentar recuperar el balón, lo que desató una batalla campal con empujones, puñetazos y la intervención de suplentes y técnicos para intentar frenar la pelea.

