En San Sebastián se instala la duda. ¿Será la Real Sociedad capaz de regresar a donde se ubicó durante algo más de un lustro, o toca de nuevo una temporada de barbecho como la pasada? Las preguntas que se hacen los aficionados, al margen de la ilusión que se genera con cada comienzo de temporada, son razonables, porque, en principio, algunas de las modificaciones que se han acometido son radicales. La Real cambia de arriba abajo, porque los nombres para la temporada 2025/26 son distintos, aunque la forma de trabajar siga siendo la misma, con un ojo puesto en los potrillos de Zubieta, y el otro en el intento de competir en la Liga con las mejores armas posibles.

