La Europa League sigue ganando en competitividad y en el nivel de los equipos que la afrontan. Nombres como Manchester United, Roma, PSV, Arsenal y Mónaco con pasado reciente en la Champions e incluso levantando o peleando por el título, dan lustre y valor a una competición que celebrará la final en Budapest el 31 de mayo. Lo que al principio era un sorteo casi clandestino, ahora se ha convertido en una cita en la que caben grandes equipos, jugadores importantes, con la ambición del siempre apetecible premio de poder disputar la siguiente edición de la máxima competición continental en caso de conquistar el título.

