A los 28 años, con una década ya a sus espaldas en la élite, Katie Ledecky sigue nadando en otro plano, como si la lógica del tiempo y la renovación generacional no fueran con ella. Este martes, en el Arena de Singapur, volvió a demostrarlo con su sexto título mundial en los 1.500 metros libres, una hazaña que ningún otro nadador, hombre o mujer, ha alcanzado en esta distancia. No solo gana: sigue marcando el ritmo de la historia. Su crono, 15:26.44, es la quinta mejor marca de todos los tiempos y, como tantas otras veces, también lleva su firma.

