No cabe duda de que asistimos a la era de Scottie Scheffler. En el golf se tiende a comparar injustamente el rendimiento y los méritos de los que alcanzan el número 1 con lo que logró Tiger Woods, y lo cierto es que de los jugadores actuales sólo Scheffler le sostiene la mirada. Scottie, de 29 años, quizá esté alzando algo tarde su primera Jarra de Clarete, pero no parece un jugador que vaya a levantar el pie del acelerador en los próximos años salvo algún percance inesperado. A diferencia de Woods, apuró sus años universitarios y no eclosionó hasta después de la pandemia. Desde entonces es casi imparable.

