Nick Kyrgios no se corta. El tenista australiano ha vuelto a demostrar que cuando se le pregunta, no tiene pelos en la lengua. Habla sin filtro. Aquello que piensa, lo suelta por su boca sin atisbo alguno de moderación. Lo políticamente correcto no forma parte de su día a día. Esta vez, o quizá sería mejor decir una vez más, el objeto de sus críticas ha sido Rafa Nadal.

