Álvaro Carreras sólo tiene 22 años, pero siempre ha mostrado una gran madurez para tomar decisiones. Su historia viene de lejos. Tras empezar a jugar al fútbol en las categorías inferiores del Galicia de Caranza y el Racing de Ferrol se marchó al Deportivo de la Coruña siendo un niño. Estaba a sólo media hora de su casa, pero fue el primer paso hacia la madurez que tuvo que alcanzar cuando el Real Madrid llamó a su puerta. El ferrolano no dudó y, con el apoyo de su familia, hizo las maletas y se marchó al Real Madrid siendo un niño.

