En la esquina del amarmolado hall de la Trump Tower relucía lustroso el trofeo del Mundial de Clubes por el que este noche (21.00, Dazn) se enfrentan el PSG, vigente campeón de la Champions League, y el Chelsea, ganador de la última Conference League. El fútbol acampado en las entrañas de uno de los símbolos arquitectónicos del neoliberalismo económico. La copa, una bola del mundo bañada en oro sobre la que orbitan dos anillos que se cruzan entre sí, también concordaba con la opulencia del torneo. El botín para el ganador será de unos 105 millones de euros.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *