Ni una hora tardó Iga Swiatek en derrotar a Amanda Anisimova y coronarse, por primera vez, campeona en Wimbledon. Fue un histórico doble 6-0 (la primera vez que pasa en una final de Grand Slam tras Roland Garros en 1988; la primera en Wimbledon desde 1911, mucho antes del inicio de la ‘Era Abierta’) a favor de la polaca en un duelo que fue visto y no visto. Swiatek, que consigue su sexto Grand Slam, corona así un torneo magnífico (solamente un set cedido, en segunda ronda ante McNelly) en la superficie que, sobre el papel, peor se le daba.

