Agacha la cabeza Novak Djokovic conforme Jannik Sinner va decantando el duelo y, de repente, en la central de Londres se acelera el tiempo. Aunque a lo largo de la temporada su situación haya ido ofreciendo pistas y él, elegante, plenamente consciente de a qué se enfrenta y por qué lo hace, admita que probablemente se dirija hacia lo improbable, este último episodio retrata a las claras cuál es la circunstancia del serbio. El campeón de campeones cierra el torneo (6-3, 6-3 y 6-4, tras 1h 55m) y mientras caen los juegos y los sets en favor del italiano, él continúa dándole vueltas a la cabeza. Quiere, pero no puede. Cuestión de ritmo, cuestión de años. ¿Cuánto más aguantar así?

