Ousmane Dembélé dio, ante el Real Madrid, un nuevo paso para la consecución del Balón de Oro 2025, que tiene muy a mano, al menos en la lógica. Pese a que, por lesión, sólo jugó dos ratos de las segundas partes en octavos y cuartos del Mundial, su actuación ante el RM en semis (titular y un gol) le dan la opción de otro título (Mundial de Clubes) en la final del domingo ante el Chelsea.

