El Real Madrid se despidió este miércoles del Mundial de Clubes con una durísima derrota ante el PSG. Un colofón poco apropiado para el rendimiento de los blancos, que había sido progresivo desde el empate ante Al Hilal en la jornada inaugural. El equipo fue cogiendo vuelo, imponiéndose con solvencia en las eliminatorias (resultados ajustados, pero neta superioridad ante Juventus y Dortmund), hasta que llegó el tremendo golpe de realidad de la derrota ante el campeón de Europa.

