Definitivamente, este Wimbledon se encamina hacia donde se presumía en el preámbulo, aunque este martes, se habla del codo de Jannik Sinner. El italiano ha cancelado su entrenamiento y el suspense está ahí, ávido todo el mundo por comprobar cómo reaccionará la articulación del italiano en la cita con Ben Shelton después de la mala caída sufrida en la ronda previa. Él, el número uno, es ahora un enigma. No así Novak Djokovic, reivindicativo, ni tampoco Carlos Alcaraz, en su línea: otro triunfo al bolsillo. Contundente contra Cameron Norrie (6-2, 6-3 y 6-3, tras 1h 39m) y presente por tercera vez seguida en las semifinales de Londres, en las que le aguarda un cruce el viernes con el estadounidense Taylor Fritz (6-3, 6-4 y 1-6, 7-6(4) a Karen Khachanov).

