El Manchester City anunció el martes el fichaje de Erling Haaland. Aunque la operación ya estaba encarrilada desde varias semanas atrás, el varapalo que supuso la traumática eliminación en el Bernabéu seis días antes aceleró el anuncio oficial. Que <strong>produjo una </strong><strong>considerable decepción para buena parte de la afición madridista, tan insaciable en materia de fichajes como en cuestión de títulos: aspiran a acaparar todos los cromos, por imposible que resulte, y ni siquiera con la llegada del mejor futbolista del mundo tienen suficiente</strong>.

