El mismo elemento que le ha guiado hacia esta golosa estación, la de los octavos de final de todo un Wimbledon, por primera vez en la segunda semana de un gran torneo, termina penalizándole a Jéssica Bouzas en su duelo con Liudmila Samsonova en la pista 2. Lo tiene ahí la gallega, cerquita en realidad, pero en los instantes críticos el mismo ímpetu que le ha empujado hacia arriba desde hace un año ha acabado pasándole factura. Frente a su voluntad, excesivamente acelerada en determinados momentos, todo el temple del mundo por parte de la rusa, quien contemporiza y finalmente decanta el pulso a su favor. Bonito el viaje de estos días, pero ya zanjado: doble 7-5, tras 1h 43m.

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