En este nuevo Madrid de Xabi Alonso hay algo que emociona más allá del resultado: la forma en la que este equipo está entendiendo el fútbol… y entendiéndose a sí mismo. Porque no solo juegan mejor, juegan con sentido. Se mueven al ritmo de una idea que ha llegado para quedarse, y que, en apenas unas semanas, ya parece parte de su ADN.

