En Anoeta, la Real volvió a ser feliz. Goleó y se clasificó por tercera temporada consecutiva para Europa después de vencer al Cádiz, que no consiguió el objetivo de alejarse de la quema y, a la vez, sentenciar al Levante y el Alavés. Una gran actuación de David Silva desbarató los planes del conjunto gaditano, más gris de lo habitual en las últimas jornadas.

