Estuvo fuera. Silenciado por el cuerpo, frenado por una gastroenteritis que no entendió de calendarios ni ambiciones. Se perdió los tres primeros partidos del Mundial de Clubes y Gonzalo no dudó en aprovechar la oportunidad mejor que nadie en el planeta fútbol. Al francés le tocado ver desde el hotel cómo sus compañeros empiezan a encajar en el esquema de Xabi Alonso. Y en el fondo, con la certeza de que el fútbol no espera a nadie.

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *