Ansu Fati se marcha cedido durante un curso con opción a compra al AS Mónaco, tal y como han anunciado el club monegasco y el FC Barcelona este martes. El delantero vuelve a hacer las maletas, como ya ocurrió en 2023 con su cesión al Brighton de De Zerbi. En la Ligue 1 buscará esta vez los minutos y la confianza que no tuvo en el Barça este pasado curso. Fati viajó el pasado jueves junto a su padre, Bori Fati, al Principado para pasar las pruebas médicas el viernes y firmar su cesión. Pero antes pasó por los despachos del Barcelona para ampliar su contrato un año más hasta 2028 y diferir su salario, uno de los más altos de la plantilla culé. Esta renovación permitió que ambos clubes llegaran al acuerdo de repartirse la ficha de Fati a medias en vez de que el Mónaco asumiera solo el 30%, como pretendía de inicio.

