<strong>Gerard Moreno </strong>Balagueró nació cuatro meses antes de la ceremonia de clausura de los JJOO de Barcelona 1992, la cantera groguet lo pescó de la perica. Pasó por Badalona, Mallorca, y otra vez trasvase Espanyol – Villarreal. <strong>Es un fantástico delantero y un chaval familiar</strong>. Un tipo noble y un padrazo. Acarició sus orejas, enseñó su lengua como el emoticono wasapero y <strong>dedicó el 0-2 del Metropolitano a sus hijas Melissa y Marta </strong>que esperan felices ese gesto de papá en la tribuna del Estadio de la Cerámica y en el sofá del salón cuando juega fuera de casa. <strong>Gerard Moreno es buena gente. A la buena gente hay que cuidarla. A la mala hay que combatirla</strong>.

