
“Cuando era joven…”, dice Raquel Carrera como si fuera ya una veterana y no una mujer de 23 años con todo el futuro profesional por delante. Y es que la pívot gallega ha vivido deprisa y es una referente en el Valencia Basket y en la selección española que este miércoles (16.30, Teledeporte) juega los cuartos del Eurobasket frente a la República Checa en El Pireo. Dejar la casa familiar de Ourense a los 13 años fue una prueba de madurez que Carrera superó para seguir derribando barreras. La última, la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha que le dejó 11 meses de baja y le hizo perderse los Juegos de París. De aquel golpe ha surgido una nueva jugadora. Es la misma competidora de siempre pero en un cuerpo más definido y potente que encaró otro susto, un esguince de tobillo en el último partido de la Liga ganada con el Valencia y del que se recuperó a tiempo para este campeonato.

