Roberto Íñiguez avanza por el Camino de Santiago hacia Santo Domingo de la Calzada con una mochila a la espalda y la paz metida en el pecho. El vitoriano, exjugador y ahora entrenador, fue el más destacado en el primer partido de la historia del Pamesa Valencia en el pabellón de la Fuente de San Luis, el 12 de septiembre de 1987. Un encuentro contra el Salesianos Las Palmas, en Primera B, en el que el base metió 15 puntos. Casi 38 años más tarde, el equipo está a punto de disputar frente al Real Madrid su último partido (este miércoles, 21.15, Movistar+), el número 1.007, o el penúltimo (si ganan, el viernes jugarían el cuarto en la final de la ACB), en este recinto inaugurado en 1983 en un barrio obrero de Valencia.

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