El Real Madrid ilusionado de la nueva etapa con Xabi Alonso a los mandos comenzó con sensaciones similares a las del final frustrante de la de Carlo Ancelotti. Sobre todo por el sinsabor final, ya casi fuera de tiempo, el penalti que Bono le detuvo a Fede Valderde, el séptimo lanzamiento de 19 desperdiciado por el equipo en lo que va de este curso con dos eras. Pero no fue lo único. Antes del penalti, al Real le volvió a faltar ideas, fluidez y amenaza, y se mostró bastante vulnerable cuando Al Hilal tenía la pelota, sin mordiente para cortarle los circuitos, más bien contemplativo. El Madrid empieza el Mundial de Clubes con un empate con el que no contaba después de un partido del que esperaba bastante más.

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