«Una pequeña aldea de galos indomables (en este caso ‘jabatos’) resiste todavía a los invasores»… así suelen empezar los cómics de Asterix y Obelix, pero también vale para ubicar la hazaña que está firmando un Mirandés que se llevó el partido de ida de la final por el ascenso al superar al Oviedo gracias al tempranero cabezazo de Reina y a un penalti que Raúl Fernández le detuvo a Colombatto. Así, la fortaleza de Anduva vuelve a relanzar a un equipo que sólo ha perdido una de las 22 citas jugadas esta temporada ante su afición, mientras los asturianos sufren su primera derrota con Paunovic en el banquillo en su partido número 13. La solución el próximo sábado en el Carlos Tartiere.

