Vamos a ver si tenemos las cosas claras. Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible, como dice un proverbio árabe o como decía el padre de <strong>Domingo Ortega</strong>. Vamos, que por muy elegante que fuese el detalle de <strong>Karim Benzema</strong> al dejar tirar el penalti a <strong>Hazard</strong> (posiblemente porque el marcador señalaba un 1-4), lo cierto es que metió la pata.

