Indianápolis vivió este miércoles su primer partido de una final de la NBA en un cuarto de siglo. Contra pronóstico, los Indiana Pacers van por delante en la final contra los Oklahoma City Thunder. Su victoria en casa (117-106) se cimentó en la gran actuación de los suplentes, liderados por el canadiense Bennedict Mathurin, en un partido en el que estuvo apagado su compatriota Shai Gilgeous-Alexander, la estrella de los Thunder. Los Indiana Pacers se adelantan 2-1 en la serie al mejor de siete partidos.

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