De un manotazo, el Real Madrid espantó momentáneamente a uno de sus fantasmas. Con una enorme contundencia (99-81), derrotó en el primer partido de la semifinal de la Liga Endesa a un Unicaja que le ha robado dos títulos esta temporada, Supercopa Endesa y Copa del Rey. Los malagueños no se parecieron al equipo de esas citas. Les faltaron piernas tras la dura serie ante el Barça. Los blancos les pasaron por encima y se cenaron a su ogro para enlazar su vigesimoquinta victoria consecutiva y mantener viva también la racha de triunfos seguidos en casa: 28.

