Jagoba Arrasate, el entrenador de Osasuna, siempre ha sabido a qué club dirige y cómo funciona. Por eso aseguró, cuando le preguntaron sobre la llegada de jugadores de la cantera al primer equipo, que, “para mí, hacer debutar a alguien es estar seguro de que se puede asentar o puede tener recorrido en Osasuna”. En su momento puso como ejemplo a Jon Moncayola. Ahora el elegido es Aimar Oroz (Arazuri, Navarra, 20 años), la perla de la cantera del club rojillo, cuya cocción a fuego lento recuerda en cierto modo, –con las diferencias evidentes entre el fútbol y el ciclismo–, al gran fenómeno navarro, Miguel Indurain, nacido a sólo 12 kilómetros. Villava está, como el pueblo del futbolista, al norte de Pamplona, aunque al Este; Arazuri está al Oeste, en un meandro del río Arga.

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