Nada más acabar el partido, Luis Enrique recibió de la grada una camiseta diferente a la que llevaban los jugadores y el resto del cuerpo técnico. Podía aventurarse que se trataba de un homenaje a Xana, su hija fallecida en agosto de 2019. Así fue. Una camiseta negra, con el dibujo de la Fundación creada por la familia de Luis Enrique, recreando la escena que padre e hija habían protagonizado en 2015, con la niña ondeando la bandera del Barça y la senyera. Ahora era la bandera del PSG la que levantaba.

