Fernando Alonso mostró una versión diferente a su enfado tras abandonar en el Gran Premio de Mónaco. Dentro del AMR25 mostró su frustración, llegó a gritar tras las paradas y se fue de vacío por octava carrera seguida. Pero al terminar, la visión era diferente. Una que ya había mostrado: la de pensar en el futuro, soñar con 2026 y confiar en el proceso del equipo Aston Martin.

