Hace tan solo una temporada, el Arsenal se estrelló en la fase previa de la Champions contra el Paris FC en la tanda de penaltis. Un año y medio después, el equipo dirigido ahora por Renée Slegers está en la final de la Liga de Campeones, en donde se mide con el Barcelona el sábado en el Estádio da Luz de Lisboa (18.00; Dazn, La1 y Movistar). La técnica neerlandesa, que era una joven centrocampista de 18 años que acababa de terminar un curso en la academia de las gunners cuando estas levantaron en 2007 la única orejona de su historia, cogió las riendas del banquillo el pasado octubre tras la dimisión del sueco Jonas Eidevall y le cambió la cara a un equipo que en verano incorporó a su pieza más influyente en el juego, Mariona Caldentey. La futbolista española decidió mudarse a Londres tras 10 temporadas en las que ganó todo una y otra vez con el Barcelona. La adaptación de la mallorquina, que en el Barça casi siempre se quedó apartada de la pompa de los premios individuales, ha sido tan formidable que hace menos de dos semanas fue elegida como la jugadora del año en Inglaterra.

