Aquí está, aquí viene. Ya está Jannik Sinner por aquí, pero, ¿en qué condiciones? Incógnita resuelta. A falta de consolidar el ritmo y la velocidad de crucero, sujeto esto siempre al rodaje y los partidos, se podría decir que en un excelente estado de forma. “Es lo más cercano a la perfección que he visto jamás en un rival”, decía el jueves Casper Ruud, fagocitado por el implacable proceder del número uno. Tres meses de ausencia, castigado, pero como si nada hubiera sucedido. El Sinner de hoy es el mismo Sinner demoledor de ayer, y a su vuelta ha enseñado sus cartas de inmediato. En un abrir y cerrar de ojos, la final que todo el mundo demandaba: él contra Carlos Alcaraz.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *