Todos miran a Las Palmas. Aunque la Liga sigue manteniendo esas absurdas normas que prohíben comunicar en los marcadores, los resultados de los demás partidos en juego, que es como ponerle puertas al campo, los aficionados del Espanyol, el Alavés y el Getafe estarán la tarde del domingo con la vista puesta en los partidos de su equipo y los oídos en lo que sucede en el estadio de Gran Canaria entre la Unión Deportiva y el Leganés. Esas aficiones están hermanadas por unas horas en un deseo común, la victoria de los canarios, que les libraría de una semana de pesadillas y vueltas en la cama. Si el Leganés (34 puntos) pierde frente a Las Palmas, los otros tres equipos, todavía metidos en el baile del descenso, sabrán que seguirán una temporada más en Primera División, al margen de lo que suceda en sus partidos.

