El Barcelona ha coronado una magnífica temporada levantando su Liga número 28. Tiene este título el mérito añadido de completar el triplete nacional, junto con la Supercopa de Arabia y la Copa de Sevilla. Tres trofeos ganados frente al Real Madrid el año en el que, con la incorporación de Mbappé a un equipo dominante, parecía que los blancos iban a ser invencibles. Entre otras cosas porque enfrente aparecía un Barcelona repleto de problemas económicos, que activaba angustiosamente todo tipo de palancas para lograr cierta sostenibilidad financiera. Al final, no hubo mejores palancas que Lamine Yamal y Hansi Flick. Ellos fueron los dos resortes principales que han impulsado al Barcelona a un éxito muy notable y muy merecido.

