Jacobo Ramón vivió su noche más especial desde que llegó al Real Madrid con tan solo ocho años. El central, después de debutar este año a las órdenes de Carlo Ancelotti, vivió un momento único con el tanto en el descuento que valía la remontada ante el Mallorca. No había sido fácil hasta ayer, porque si bien el debut en el primer equipo nunca se olvida, es «un cacho de pan que un poco de mala suerte en los partidos que ha jugado», como dijo Courtois. Cierto es que ante el Lega y el Celta sufrió más de la cuenta y tuvo que escuchar duras críticas, sin olvidar el placido estreno con la camiseta del Madrid. Fue en la Champions ante el Salzburgo (5-1), un mes de enero, y eso queda grabado a fuego para un canterano.

