Hasta el final, el Real Madrid conserva una capacidad asombrosa de producir momentos insólitos. Con el Barça ya celebrando el título de Liga después de otra función repleta de impotencia del gran rival, el equipo de Carlo Ancelotti exploró una de las vías más impensadas: un centro de un canterano (Fran García), una peinada de un futbolista desahuciado que no jugaba un minuto desde septiembre (Jesús Vallejo) y un gol en el 95 de otro canterano tan recién llegado que aún parece tembloroso (Jacobo Ramón). De central a central. Así atrapó el Madrid de Mbappé la remontada contra el Mallorca que alarga la Liga al menos unas horas, hasta el derbi barcelonés de este jueves.

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