“Soy el lienzo en el que las mujeres dibujan sus sueños”, decía de sí Rodolfo Valentino, conquistador hipnótico nacido en la Lucania que el Giro atraviesa sin aliento y con los ojos abiertos hasta Matera, las piedras en las que los monjes medievales pintaron sus frescos soñados, didácticos, el asfalto en el que el siglo XXI Mads Pedersen estampa como un rayo su maglia rosa, tan veloz, tan luminoso.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *