Más que la derrota ante los Knicks en el Madison, lo que de verdad dolió en Boston fue ver salir a su líder, Jayson Tatum, en una silla de ruedas. Firmó 42 puntos pero, con el partido casi cerrado a favor de los Knicks, se tiró a por un balón perdido y se acabó su temporada y probablemente la que viene.

