
El Barcelona aún digiere la eliminación en Champions ante el Inter de Milán, pero este domingo tiene la oportunidad perfecta para desquitarse y redimirse: el clásico liguero frente al Real Madrid (16.15, Movistar), que puede decantar LaLiga para los culés, o abrirla para los madridistas. Entre las dudas sobre su estado físico y el reto de seguir liderando el ataque está Robert Lewandowski. El polaco, que ha firmado una gran temporada en cifras, regresó en la vuelta contra el Inter de su lesión, pero realmente no estaba listo: existía riesgo de recaída. Entró en el minuto 91, y su participación fue prácticamente anecdótica. Se le vio sin ritmo, sin ocasiones claras para él y sin su habitual protagonismo en una prórroga en la que el equipo necesitaba un delantero centro de referencia tras la actuación discreta de Ferran Torres. Contra el Madrid, el polaco, a esperas de saber en qué punto se encuentra y si será titular o no, no solo se juega el campeonato con el Barcelona, sino también el pichichi: Lewandowski lidera con 25 goles, pero Mbappé le sigue de cerca con 24. Acecha Mbappé, aprieta Lewandowski, mientras el club se recupera del duelo de la Champions con el deseo de liquidar LaLiga.

