No pudo ser. Al Barça le sobró un minuto para estar en Múnich el 31 de mayo, pero Acerbi llevó el partido a la prórroga y ahí Frattesi clasificó al Inter para la final. Si el 3-3 de la ida ya fue un partido digno de una final, la vuelta no le fue a la zaga. Los de Inzaghi ganaron la eliminatoria con un 7-6 total que pasará a la historia del torneo. El Barça perdía 0-2 en la ida y remontó, perdía 2-0 en la vuelta y remontó… Raphinha hizo el 2-3 en el minuto 88 y rozó la final, pero los italianos son así y nunca te puedes fiar de ellos. Un equipo que estaba muerto fue capaz de empatar en el 93′ del añadido y remontar en la prórroga a un gran Barça que se quedará sin su soñado triplete. Las paradas de Sommer, el poste y algunos errores graves en defensa dejaron al Barça sin una final que pudieron merecer, pero encajando tantos goles es complicado.

