Real Sociedad y Athletic se marcharon sin marcar de un duelo de rivalidad descafeinado ya desde las jornadas previas. El resultado reproduce lo que sucedió en el césped. Nadie mereció más de lo que se llevó, porque el fútbol fue plano y las oportunidades, muy escasas. La Real no cumplió su objetivo de llevarse los tres puntos para seguir soñando con Europa, y los rojiblancos se quedaron también a medias, pensando en el improbable milagro ante el United en la vuelta de semifinales de la Liga Europa.

