El Betis no quiere despedirse antes de la cuenta de la pelea por la Champions y no está dispuesto a permitir que nada ni nadie se lo impida. Ni siquiera el Espanyol, uno de los mejores equipos de la segunda vuelta liguera, ni Joan García, un portero de un nivel estratosférico. Lo aguantaron prácticamente todo los periquitos, que estuvieron a un paso de una victoria con la que certificar la permanencia. Pero aparecieron dos talentos extraordinarios, Lo Celso y Antony para cambiar la película y darle a los verdiblancos tres puntos de oro en su carrera con Villarreal y Athletic Club.

