El Real Madrid o mejor dicho sus aficionados están bajo sospecha para la UEFA. Al menos los que viajaron al Emirates para presenciar el partido que disputó el equipo blanco contra el Arsenal. Tal y como refleja el informe del delegado de la UEFA, parte de los aficionados allí desplazados profirieron insulto de carácter racistas, por lo que durante un año van a estar bajo la lupa, y si reinciden en ese tipo de situaciones, no podrán acceder a partir de alguno lejos de Santiago Bernabéu.

